En Alagoas el generoso sol de todo el año, filtrado
por los innúmeros cocotales a la orilla del mar,
revela uno de las más fascinantes paisajes del
Nordeste Brasileño, beneficiada por las facilidades
de acceso y por la tranquilidad de una naturaleza casi
intocada, junto a la que se preservan importantes conjuntos
arquitectónicos e históricos.